Tamazunchale

 

 

Tamazunchale es una ciudad y municipio homónimo mexicano ubicado en el estado de San Luis Potosí. Fue creado en el año de 1826. En él se desarrolló una de las rebeliones contra Porfirio Díaz. Presenta una orografía montañosa y gran presencia de grupos indígenas. Está situado en la parte sur del estado colindando en el estado de Hidalgo y cuenta con una amplia vegetación de múltiples y variados colores, su economía esta basada en el comercio local y foráneo.

 

Historia

Un acontecimiento importante destruyó la gran cultura huasteca que fue la invasión de los aztecas en la primera mitad del siglo XV cuando conquistaron los principales señoríos huastecos.

 

Años después sobrevino la Guerra de Independencia. En el año de 1803 vino a radicarse en Tamazunchale el Sr. Alonso Peña, padre de una numerosa familia, uno de sus hijos llamado Francisco fue quien excitó al pueblo al desconocimiento de la autoridad virreinal; mando levantar una gran casa para reconcentrar sus tropas estableciendo ahí, de una manera improvisada su cuartel general.

 

El insurgente Peña permaneció en Tamazunchale varios días y de ahí salió con su improvisado ejercito a recorrer otros lugares de la huasteca como: Tampacán, Tampamolón y San Vicente Tancuayalab sin encontrar resistencia. En 1812 Francisco Peña dispuso el ataque en las primeras horas de la mañana con 5 columnas, el combate se trabó encarnizadamente y para lograr rendir la plaza ordenó quemar el pueblo, de ahí huyeron los que pudieron, dejando en la plaza heridos, muertos y prisioneros, así termino esta acción de armas con la que los insurgentes tomaron el pueblo de Tamazunchale y con ella terminó la Guerra de Independencia en ese lugar.

 

Tamazunchale quedo completamente despoblado durante 6 años, al grado de verse cubierto de yerbas y ser caza de las fieras; restablecida la paz comenzó nuevamente a poblarse, algunos vecinos construyeron sus casas y plazas y la población entro en una era de prosperidad.

 

Se dictó después la primera Constitución Política del Estado el 17 de octubre de 1826 y por decreto Nº 61 del 8 de octubre de 1827 en su artículo 27 se mencionaron algunos ayuntamientos, entre ellos el de Tamazunchale, fue entonces cuando se le concedió a este pueblo la Categoría Municipal, cuyo ayuntamiento estaría integrada por un Alcalde, cuatro Regidores y un Procurador Síndico. Por entonces debe de haber estado Tamazunchale en buena situación económica pues el Congreso del Estado, dictó decreto Nº 98 del 16 de abril de 1828, por el cual se le concedió a esta villa el beneficio de una feria anual.

 

Pocos años después se encendió la guerra fratricida llamada de los 3 años, durante la cual la villa de Tamazunchale sufrió los incontables abusos y crímenes que allí cometieron sobre todo las turbas reaccionarias, asesinando a mansalva, despojando de sus bienes a pacíficos comerciantes y ultrajando el honor y la respetabilidad de las familias.

 

Terminó la Guerra de Reforma y la República sufrió la Intervención Francesa y en el año de 1862, los mismos reaccionarios que habían atacado varias veces a Tamazunchale, ahora se habían convertido en Imperialistas y continuaban el bandidaje. La iglesia parroquial de Tamazunchale estaba en construcción en principios de 1894 y fue puesta en servicio antes de que estuviera techada. El altar mayor y el techo ya estaban concluidos en marzo de 1903, siendo el cura del lugar el presbítero Eulalio Puente. El palacio municipal fue inaugurado en el año de 1895, fue destruido en el incendio que sufrió la población el 8 de mayo de 1914; era un edificio de material, en la parte baja abrían 5 arcos, el 2º piso tenía al frente un barandal corrido en toda su extensión al que abrían 5 puertas rematadas por arcos apuntados o góticos y en el tercer piso había 4 balcones también con arcos góticos, un amplio frontón triangular remataba el conjunto, ahí había, en lo alto un reloj.

 

A fines del siglo pasado y en principios del actual, Tamazunchale mantenía un activo comercio con el puerto de Tampico que lo originaba la exportación de café, arroz y maderas.

Muy poco después de iniciada la Revolución se perturbó la vida pacífica y laboriosa de Tamazunchale, pues durante esta época sufrió graves daños. Los primeros revolucionarios entraron en Tamazunchale el 12 de mayo de 1911, venían de Xilitla que también habían ocupado sin resistencia alguna.

 

El resto del año de 1911, todo el año de 1912 y hasta mediados de 1913 los vecinos de Tamazunchale no tuvieron ninguna novedad hasta el 14 de junio de 1913 en que llegaron los después generales Nicolás Flores y Alfredo M. Terrazas. (En honor de ellos, desde el 7 de enero de 1933 se le impuso al pueblo de Axtla el nombre de Villa Terrazas, ahí habían nacido ellos). Seguramente estos revolucionarios estuvieron ahí poco tiempo, pero regresaron el 18 de marzo de ese mismo año, y entonces hubo en Tamazunchale un combate.

 

No hubo paz en la región de Tamazunchale, los rebeldes volvieron en marzo de 1918, esta vez aliados con el supuesto general Horacio Lucero que desde 1916 había cooperado con los Cedillo, en la región montañosa de la sierra gorda y ahora venía con ellos a Tamazunchale. Esta fue la última campaña revolucionaria que se registró en el municipio de Tamazunchale.

 

El periodismo se inicia en Tamazunchale con un boletín mensual, era editado por el Ateneo Manuel José Othón, comenzó en el año de 1935. También en ese mismo año se estaba construyendo el puente metálico sobre el río Moctezuma en la carretera nacional. Los ciclones llamados Gladys e Hilda dejaron en Tamazunchale su terrible huella de destrucción los días 19 y el 30 de septiembre de 1955, pues se inundó toda la ciudad y las calles quedaron convertidas en canales causando una destrucción general. Desde años antes de la década de los sesenta ya tenía Tamazunchale comunicación telegráfica y telefónica

[editar] Toponimia

A la palabra Tamazunchale se le han asignado diversos orígenes: en Huasteco Temazolcali que significa “casa de sapos” o bien Tam=lugar, Uzum=mujer y Tzale=gobernar, que significa “Lugar donde reside la mujer gobernadora”. Es bien sabida que en otras épocas, las localidades huastecas tenían mujeres como gobernadoras.

 

  Escudo

El Escudo del Municipio está dividido en cuatro. En él se representa en el lado izquiero superior a "La Mujer Gobernadora" (que es el significado de la palabra Tamazunhale); a su costado derecho las fachadas de la Iglesia Católica y la Presidencia Municipal; en el lado izquiero inferior, a la Carretera Nacional México-Laredo con su característico puente de 3 arcos; a su costado derecho a los factores principales de la economía el ganado y los cultivos del cafe y maíz.

 

  Tradiciones y Costumbres


  Fiestas de Xantolo


“Festividad de Todos Santos” es el primer día de noviembre, fecha instituida en el calendario gregoriano por el Papa Bonifacio IV. El día 2 señala en el calendario como “Conmemoración de los fieles difuntos”, aunque desde luego, los “infieles también tienen derecho a serlo.

El respeto y el recuerdo de nuestros difuntos ha venido haciéndose en el mundo, y desde tiempo inmemorial en fechas muy diferentes. Hemos conocido por los indicios arqueológicos encontrados en las sepulturas rituales que se encuentran en Asia, América, África y Europa, huellas que señalan características del personaje sepultado y muestras evidentes de que ha habido un sentimiento religioso y preocupación por las personas después de fallecidas.

 

Los mexicas o aztecas en nuestro país, durante su hegemonía, eran considerados como “el pueblo de la muerte”. Su filosofía acerca del tema de la muerte y de la inmortalidad, está plasmada en un sinnúmero de poemas como el siguiente: “Solo venimos a soñar, solo venimos a dormir, no es verdad... que venimos a vivir en la tierra”. ¿Acaso en verdad se vive en la tierra? . No para siempre en la tierra, solo un poco aquí”.

En estos poemas se ve que para el poeta mexica, no es mas que un momento pasajero; la muerte es una especie de despertar del sueño, y la vida cierta está “Más allá” . Tal vez por eso el mexicano toma la muerte a veces en broma. La misma canción dice: “Si me han de matar mañana, que me maten de una vez, o, “La vida no vale nada “.Así nacieron las famosas “calaveras”, que son versos alusivos al prójimo remarcando costumbres sobresalientes o dándoles un toque humorístico y a veces ofensivo.

En el calendario de los aztecas existían dos meses dedicados a las festividades de los muertos. Uno era el noveno mes, la fiesta de los niños fallecidos. El décimo mes era para los muertos adultos. Con la conquista por los españoles, la tradición fue mezclada con la doctrina religiosa que trajeron y las ofrendas originales que se acostumbraba colocar junto con el cadáver, fueron transformándose en su calidad y cuantía hasta llegar a las que actualmente se usan.

Se tiene la creencia que en estos días los difuntos regresan inmaterialmente del “más allá” para visitar a sus familiares que han quedado en la tierra, por lo que estos se preparan para esperarlos y brindarles la recepción en la mejor forma posible. Las ofrendas y otros preparativos significan un gasto extraordinario; pero todo mundo los afronta. Los jornaleros solicitan préstamos a cuenta de sus futuros trabajos, los agricultores a cuenta de sus productos, pero lo interesante es que todos quieren participar en la festividad.

Los altares antiguos fueron transformándose paulatinamente de simples mesas hasta convertirse en los espléndidos “arcos” actuales armados con madera rolliza forrada con palmilla o “limonaria” y cubiertos generalmente con flor de “cempoalxochitl” o sea que en la lengua náhuatl quiere decir “veinte flores”. Flores en ramos o cadenas llamadas “rosarios” donde sobresalen, superpuestos en su color amarillo naranja, pequeños ramos también de “olotillo” morado o “mano de león” del mismo intenso color. Tanto éstas flores como otras que se usan, se han seleccionado por su resistencia a marchitarse, ya que van a estar durante una semana o más. El “cempoalxochitl”, por reste motivo, se le ha llamado “flor de muerto”.

Los días 29 y 30 de octubre, las calles y plazas se llenan de vendedores de estos adornos y la gente se aglomera desde temprano a comprarlos. También concurren a vender varas de madera, así como la famosa cerámica de Chililico Hgo., en multitud de candeleros y pebeteros para las velas o copal, de vistosos y múltiples colores. De otras partes provienen a vender cazuelas, jarros, platos, tazas y diferentes tratos más.

La fecha para quietar los arcos son el día 30 de noviembre “día de San Andrés” que es cuando las ánimas se van y retornar hasta el año próximo.

Las tiendas se surten de cacao y azúcar porque todo mundo se provee de ellos para elaborar las “tablillas” de chocolate envueltas en “papel de China” de surtidos colores. Las panaderías trabajan horas extras para surtir con “pan de muerto” y otras clases a las familias, muchas de las cuales también elaboran su propio pan, así como los indispensables y populares tamales, tan esperados que mucha gente dice “ya vienen los tamales” cuando ésta fecha se aproxima.

 

En el “arco” o “altar” se colocan las ofrendas desde el día 31 en la mañana, porque precisamente a las 12 del día “arriban” las almas de los niños a “disfrutar” de la ofrenda consistente en pan, chocolate, frutas, galletas, pastelitos, y toda clase de golosina, además, o mejor dicho, principalmente, los tamales de “zarabanda” (sin carne. “caminitos” de pétalos de flores se hacen desde el altar hasta la calle para que los “viajeros” identifiquen su antigua morada. Las velas o veladoras son colocadas oportunamente y el rociado del incienso se hace precisamente a esa hora. Por diferentes rumbos del poblado se oyen las explosiones de los cohetes y humo se observa por todas partes, todo ello como signo de contento y alegría por su “visita”.

El 1 de noviembre, también a las 12 del día, nueva y mayor algarabía de cohetes porque a esa hora “se van los angelitos”y “llegan los adultos”. Los altares se surten previamente de manjares para los “grandes” especialmente tamales ya de chile y de carne, para recibirlos con esplendidez y cariño.

El día 2, igualmente a medio día, nuestros difuntos “nos dejan” y son despedidos con otra salva de cohetes. En la tarde las ofrendas son puestas en pequeños cestos o charolas y enviadas a familiares, para llevarles comestibles, música a veces, velas, veladoras, flores y coronas, así como oraciones y recuerdos gratos.

Algunos pueblos como San Martín Chalchicuautla, San Felipe Orizatlán Hgo. Guardan esta hermosa tradición donde se organizan un conjunto de disfrazados que recorren las cales bailando sones y llevando al frente al “diablo”, que maneja un enorme látigo, “chirrión” haciéndolo sonar con estruendo, esta modalidad también ya se practica en Tamazunchale.

Finalmente esta creencia, legado de nuestros antepasados, es una tradición que amalgama nuestro sentimiento regionalista, de unidad de respeto, y afortunadamente es un valor de identidad de nuestras raíces de las cuales debemos sentirnos orgullosos, por lo que vale la pena, es que a través de esta costumbre nos hace desafiar a la muerte convivir con ella.

Día de muertos en la huasteca potosina no es un ritual aislado, es una ceremonia de temporada, donde la sensación de estar con los muertos es real y palpable, a través de una interesante representación de costumbres y usos en la gente, en una cosmovisión por la eternidad.

Los pueblos de la huasteca iluminan con elementos naturales, la oscura pausa entre la vida y la muerte, pero además han mantenido la costumbre de contactar a los difuntos al presentar ofrendas, ritos mitológicos, mezclados con religión y sabiduría pagana, para darles tranquilidad y descanso en el inframundo.

Distintas son las tácticas ceremoniales diferentes los elementos usados, los objetos, utensilios, palabras y rituales por cada etnia, población y en cada familia sobre todo en la amplitud de los gustos, los oídos, los colores.

Así, la huasteca potosina se viste con mosaicos coloridos, para crear una colección de obras populares, donde lo más importante es venerar ala vida desde la tierra o la realidad misma, después descanso eterno.

La tradición inicia en la humilde vivienda del habitante indígena en aquel momento antiguo de venerar a los antepasados para estar en agrado con ellos ofreciéndoles el mismo alimento de los vivos como el pan de maíz, agua, tortillas y miel.

Los guerreros aztecas cuyos descendientes son la etnia náhuatl del sur de la huasteca, al realizar el rito a los muertos han ofrecido flores de cempasúchil, queman copal, velas de cera natural y de alimento, el tradicional violín a quienes murieron en combate con honor y valentía por sus pueblos.

De igual manera en los estados de Hidalgo, Querétaro, Tlaxcala, Puebla y muchos más, como en San Luis Potosí en Tamazunchale, Matlapa, Tancanhuitz, Xilitla, entre otros, los rituales se inician desde el séptimo mes para honrar a los niños difuntos y el noveno para los adultos, además al empezar el mes de octubre presentan sus altares ceremoniales y en noviembre acuden con sus viandas de alimentos, al camposanto en cada localidad, para convivir con sus ancestros, cantarles y danzar al son de la música tradicional.

Durante las noches del 1 y 2 de noviembre, los comentarios de la zona náhuatl vuelven a la vida con la presencia de los familiares de los difuntos, cuando queman copal, beben licor de frutas como el maracuyá, el jobito y los curados, pero principalmente por acercarse a honrar a quienes les dieron la cultura y la vida.

Entre los huastecos tének: el ritual ceremonial de los muertos se, desarrollan en los santuarios sagrados, en ciudades religiosas, donde las deidades eran veneradas junto con los dioses de la muerte, de la reencarnación y de la noche.

os antiguos huastecos veneraban la dualidad cósmica. La vida y la muerte unidas, como la imagen misma de la Apoteosis, máxima diosa de la dualidad, en un mismo altar y así también, los descendientes veneran a sus muertos como si estuvieran vivos.

La antigüedad en el rito a los dioses paganos, los tenek ofrendaban doncellas, la vida de guerreros valientes, animales y figuras, mientras que a lo muertos les llevaban comidas y bebidas clásicas, sabores, aromas y flores regionales, para honrarlos y satisfacerlos.

Los ritos de la actualidad, en la huasteca tének son realmente una mezcla de tradición y religiosidad católica, que inician 9 días antes del día de fieles difuntos y todos santos. Con una novena o rosario católico, además de plasmar otros conceptos en el arco tradicional.

Los elementos son plasmados desde la vereda misma de pétalos de flor de muerto que conduce alas almas de difuntos al altar, mientras ese sitio sagrado se coloca afuera del jacal bohío, donde vivió el honrado, hasta un arco cubierto de palmilla, flores amarillas y rojas, para tener la sensación de la naturaleza, aun después de fallecer.

Los huastecos actuales colocan elementos naturales dentro del altar, un vaso de agua para quitar el amargo sabor de la muerte, café licor para la alegría, velas de cera encendidas para iluminar el sendero hacia el altar, pan, dulces gordas de maíz y frutas de la temporada para mitigar el hambre, los cuales se dejan algunas horas y son renovados cuando la familia toma alimentos. Sumamente importante es la entrega de las ofrendas, de los panecillos, tamales o dulces, los cuales son incensados con un humo de copal, luego de varios rezos y ruegos por el eterno descanso de las almas.

Además, los altares y ofrendas son variantes, dependiendo del tipo de vegetación y flores de cada lugar y las frutas que tienen y los gustos mismos de la familia o de los difuntos venerados, aunque también por las imágenes de santos católicos y la representación en la virgen de Guadalupe en cada sitio.

Los rituales no se reducen a los altares no también se extienden a los panteones, a las calles y plazas de los pueblos con la presentación de danzas ceremoniales, la presentación de deidades, de los demonios y de los males actuales, en un singular burles qué de la vida por la muerte.

Cada año los grupos de danzantes aparecen en calles y plazas, en panteones y viviendas, para representar a los males con mascaras de dioses paganos del mal, semidesnudos y cubiertos de cenizas para burlarse de la muerte, reírse del miedo y disfrutar el momento, con música tradicional y lenguaje del ritual.

La influencia de las imágenes extranjeras, de los ritos de monstruos, brujas y figuras mitológicas de otras culturas, en nuestra región, están quedando atrás se han ido eliminando y gracias al despertar del magisterio se esta transmitiendo la tradición ritual del día de muertos, a las nuevas generaciones de alumnos vivos, en una gran labor de rescate de nuestras costumbres. La ceremonia del rito a los muertos es bellísima en la huasteca…Rescatarla, preservarla y cultivarla es una labor popular. ¡No perdemos esa oportunidad de salvar estos rituales y de decirle” no al halloween”!

  Danzas Autóctonas

Danza de las varitas

Es la danza autóctona más representativa, y probablemente la más antigua de nuestro municipio y la región, a juzgar por la originalidad, movimientos, vestuario, sonidos, instrumentos musicales y su significado de acuerdo a su cosmovisión. Se ejecuta antes de cualquier ritual para invocar la congregación de los espíritus, para poder comunicarse a las puertas de los doce cielos y establecer el contacto entre hombre y divinidad. Al son de un solo músico que toca el acatapitzal o flauta de carrizo, y el tamborcito de p el de jabalí, zorra o coyote, además de 14 danzantes se desplazan en una gran variedad de evoluciones con diferentes grados de dificultad. Esta danza tipo, ritual, ceremonial y religiosa se baila en Rancho Nuevo, Zoquitipa, Ahuehueyo, Ixteamel entre otras comunidades, y en algunas llegan a tocar de 22 hasta 30 sones.

 Los Concheros de Santiago

En sus orígenes esta danza se ejecutaba para honrar a Tlazolteotl Diosa de la Fertilidad, la deidad más importante entre los antiguos huastecos, aunque con el paso del tiempo se ha ido transformando con la inclusión de instrumentos musicales de cuerda por el siglo XVI o después, cabe mencionar que los evangelizadores modificaron los movimientos de los danzantes, pero lo interesante que aún conserva el espíritu original que se basa en una evocación de todo el proceso de gestación humana para culminar el parto. Cada uno de los aproximadamente 20 danzantes, tocan una especie de mandolina o laúd que recibe el nombre de “Cuenta Divina”, instrumento hecho con concha de armadillo con la parte posterior de la caja de resonancia, lo que le da un sonido muy dulce. El vestuario de los danzantes es por demás vistoso, con penacho de plumas y espejos, un faldón rojo a las rodillas, sus evoluciones son llamativas circulares y difíciles por tener que bailar y tocar al mismo tiempo, el número de sones que tocan son variados. Esta danza se baila en la comunidad de Santiago Centro en las fiestas religiosas, y que hasta la fecha lo siguen haciendo dejando de generación en generación porque lo bailan desde personas adultas hasta niños.

  Danza de los Sonajeros de Palictla

Esta danza es una de las mas conservadas en el municipio de Tamazunchale, y obedece a un ritual para bendecir una siembre o para agradecer una nueva cosecha, aunque también con mucha fe y misticismo se ejecuta para implorar por la salud de algún enfermo, ocasión en la cual, mientras el curandero realiza su trabajo directamente con el paciente, siente sones rituales llamados El Canario, La Mesa, El Popoxtle, La Flor, El Tzotzocólatl, El Tlaliztli, y el ya conocido Xochipitzáhuac son bailados solemnemente, estos sones son bailados haciendo líneas paralelas con entradas y salidas. El grupo se compone de 15 danzantes que son acompañados de cuatro músicos que ejecutan arpa, dos rabelitos y un caxtonal. Palictla significa “Palizada”, Popxtle Sahumerio o copalera, Tzotzocolatl Aguardiente, Tlailiztle Convivio de bebedores, Xochiptzahuac Flore Menudita, Caxtonal Guitarra Pequeña.

  Danza de Cuapillojtinij o Danza de Moctezuma

Otra de las danzas vistosas del municipio es la Danza Moctezuma, se compone de 2 cuadrillas de 10 danzantes cada uno, dirigidos por dos Cualtiltics o capitanes, quienes portan sendos machetes de madera adornados con plumas de gallo. Estos dos danzantes se postran en la tierra, la golpean con el machete y emiten melancólicos gritos. Antiguamente la música era interpretada con una flauta de carrizo, pero actualmente se toca con violín y guitarra quinta. La danza Moctezuma se le llama Cuapillojtinij, fue tal vez la primera danza autóctona que presenciaron los españoles, quienes la bautizaron con el nombre de Danza Moctezuma, ya que ésta danza se realiza para anunciar el término de un ciclo vital y el principio de otro, el cambio de las estaciones del año, la culminación de una era y el advenimiento de otra En su sentido místico ésta danza dramatiza el despertar de un estado de conciencia a otro. La aceptación de cambio continuo, como consecuencia de nuestra condición vital y la singular paradoja de la permanencia eterna como ley suprema del universo según su cosmovisión. La figura del gallo es la pieza clave para interpretar el sentido de esta danza, resumiendo este pensamiento. “En esta noche eterna, profunda e inevitable, de dolorosas sombras que nos van consumiendo, solo el canto de un gallo se levanta triunfante para anunciarle al mundo, que ya está amaneciendo”.

  Danza de Xochitines o Danza de las flores

Esta danza en honor a Xochipilli y Macuilxochitl, se baila especialmente en el equinoccio de la primavera, el atuendo es calzón y camisa de manta, una banda de tela roja que cruza su cuerpo, un pañuelo rojo amarrado en la cabeza para colocar una corona de vistosos colores y adornadas con espejos. Cada danzante lleva cascabeles amarrados a las piernas. En la Mano derecha llevan una pequeña varita forrada de listones y en la mano izquierda una sonaja de guaje. Esta danza tiene un repertorio de mas de sesenta piezas musicales y puede ser bailada por cualquier persona, sin importar edad y sexo.

 

 Danza de los Xexos

Representantes del Inframundo, los Xexos llegan cada 2 de noviembre a Rancho Nuevo, son cuatro parejas que representan las virtudes y pecados capitales de nuestros antepasados.

Los Xexos recorren día y noche los caminos, penetran en las chozas y bailan alegremente cuando comprueban que seguimos cumpliendo con los rituales propios de nuestra tradición.

La fiesta de Todos Santos es la más grande y colorida de nuestro municipio y la región, y cada vez que llegan estas fiestas aparecen los Xexos de Rancho Nuevo.

  Música

Huapango Huasteco

El huapango es un género musical bailable, también llamado “Son Huasteco”cuyo origen se encuentra dentro del folklore español, derivándose de los cantos flamencos, los fandangos y fandanguillos, de malagueñas, zapateados, seguidillas, peteneras, los ritmos de boleros, tangos y guajiras entre otros géneros líricos y coreográficos que llegaron a nuestro país desde el siglo XVI, apareciendo en la región huasteca a fines del siglo XVII y a principios del siglo XVIII.

La palabra huapango tiene sus raíces en la lengua náhuatl, Cuahuitlipango que proviene de Cuahuitl: leño o madera; Ipan : en Él o Sobre; y Co: adverbio de lugar.

Por lo que se deduce que el huapango es un baile que se ejecuta sobre una tarima o una plataforma de madera. Hablar del huapango es también hablar sobre la región huasteca, que se caracteriza por la singular belleza de su abundante vegetación, y sus fértiles tierras en los márgenes de sus ríos y esteros que se adornan con el vaivén de las retamas y otras flores de mil colores, a la par de los estáticos otates y frondosos mezquites, el verdor de sus palmares, sus guajes y un sinnúmero de bellezas más. Tal es el prodigio que la madre naturaleza nos dio para poder contemplar a nuestras huastecas en todo su esplendor.

Esta forma musical dancística, se empezó a manifestar como una sensación de alegría y necesidad pura de comunicación y regocijo en el sentir de su gente, llenando el corazón de cada uno de los pobladores de la huasteca hasta hacerlos sentir y vibrar bajo los acordes de su música y el retumbar de sus tarimas el suave taconeo de sus pies, bordando bellas filigranas al son del lánguido violín y el jacarandoso compás de la jarana y la guitarra quinta.

Hablar de originalidad del huapango sería muy aventurado puesto que desde el momento en que se aprende a bailar el huapango en una academia o escuela de danza, deja de ser original, por lo tanto podría hablarse de un trabajo apegado lo más posible al original. El huapango se encierra en un solo corazón y enlazados geográficamente con los estilos queretano, hidalguense, potosino, tamaulipeco y veracruzano, con estos estilos el huapango se le da más diversidad en sus movimientos coreográficos y el colorido de sus vestuarios.

En algunos lugares lo clasifican en dos formas: huapango mestizo y huapango indígena o arribeño, el huapango mestizo se caracteriza por sus fuertes zapateados por decir un ejemplo, en el estado de Hidalgo se dice que este baile trata de imitar al gallo y la gallina, pues la bailadora es perseguida por su pareja y esta ágilmente corre por toda la pista tratando de cansar a su bailador de ahí se deriva el nombre de baile de corralito.

Por otro lado el huapango indígena, este estilo de bailar es más sencillo, pero no por eso deja de ser alegre, y una de sus características es que en el huapango indígena sus pasos son sencillos y carentes de golpes por lo que hace vistoso este baile es que sus movimientos son ágiles y dinámicos.

El verso más usado en el huapango de la huasteca es el octosílabo en distintas combinaciones estróficas, predominando la sextina y la quintilla, en esta región, pocas veces los versos nos muestran influencias modernas.

La historia de la canción mexicana consigna que el huapango es una fiesta de música viva y alegre, los movimientos del baile se caracterizan por el taconeo de fases variadas con música alterna, el canto de los versos melodiosos e improvisados.

El baile inicia con compases lentos que los bailadores siguen con movimientos pausados y los brazos colgando a lo largo del cuerpo y poco a poco el ritmo se acelera y los cambios de los bailadores se hacen más rápidos y variados. El zapateado cada vez más vivo resuena sobre tarima hasta que la música cesa.

La historia de la música del huapango, es reconocer el talento de muchos compositores que se han distinguido por sus composiciones musicales, sobre todo cuando le cantan a la mujer, a la naturaleza, a las plantas, los anímales.

Entre los tríos que han hecho historia en las huastecas, tan solo vamos a mencionar algunos cuantos como: -Los plateados de Nicandro y “El viejo” Elpidio. -Los Trovadores Huastecos del “Viejo” Elpidio. -Los Cantores de Pánuco -Los Hermanos Calderón -Trío Tamazunchale -Armonía Huasteca -Fortunato y su conjunto -Los Camperos de Valles

Que nos disculpen por la omisión de otros tríos, pero la lista es larga, pero en sÍ, todos merecen un reconocimiento especial por el gran impulso a ésta forma musical.

El huapango es un valor de identidad nuestro, por lo tanto esta actividad musical debe seguir preservándose en los niños, jóvenes y adultos, porque es un legado musical de nuestras anteriores generaciones, además este género musical debe verse como un patrimonio de formación, por lo que deben abrirse escuelas para enseñar a los niños a la interpretación del violín, de la jarana y huapanguera, porque esta tradición todos la debemos defender y no dejar que se pierda al paso del tiempo.

  Sones de costumbres

Nuestra región Huasteca es rica en costumbres y tradiciones y esta manifestación va de la mano casi con todas las comunidades de la etnia teenek como la etnia náhuatl, y esta última es la que corresponde a nuestro municipio, y como un sentimiento de expresión el sonde costumbre significa un acto en particular y como tal, únicamente se usa para ello.

Xochitlpitzáhuatl.- Se emplea al comienzo de toda ceremonia indígena y es considerado como uno de los más representativos de la música náhuatl de costumbre y se toca en bodas, bautizos, sepelios y demás festividades de carácter religioso, pudiéndose tocar en tono más agudo al parecer para escucharse más sentimental.

Canario.- se emplea única y exclusivamente para el traslado de comitivas acompañantes, cortejos fúnebres o festivos . También se le conoce como “caminante” por lo ya referido. Como muchos otros el “canario” puede escucharse en otros estilos, dependiendo de la comunidad, inclusive puede llevar letra.

Chicomexóchitl.- Se toca solo en la llamadas fiestas del elote o “elotltlamanas.

 Trajes Típicos

Mujeres.- Usan el tradicional quetchquémetl, morral y tocado en la cabeza en colores rosa, morado y verde, que representan animales y plantas de la región. La falda de enredo puede ser de manta y tela negra, dependiendo del estado civil de la mujer y va sujeta con una faja de colores. En el municipio de Tamazunchale con el paso del tiempo se ha ido perdiendo dicha identidad por lo que actualmente la mujer se vista con telas floreadas y lisias con colores fuertes como el naranja, rosa, verde y azul, también es común ver que traigan su delantal como prenda complementaria.

Hombres.- Visten camisa y calzón de manta, sobrero, huarache además se acostumbra en muchas comunidades indígenas que el hombre use mecapal para cualquier contingencia y el ayate, cabe destacar que la emigración a traído consigo que el hombre ya use tenis, o ropa del país del norte con cachucha de instituciones norteamericanas

  Artesanías

Tamazunchale es un municipio con una extensa gama pluricultural en sus 160 comunidades indígenas, sobresaliendo la gran cantidad de artesanía que se elabora en ésta región y la diversidad de estilos y formas manufacturadas con materias primas de la región que van desde tejidos, mimbre, tallado en madera, palma y barro.

Es digno reconocer los trabajos artesanales hechos con otatillo, carrizo y mimbre en la comunidad de Vega Larga, los ciudadanos de esta localidad día a día imponen la calidad en cada una de sus obras que van desde canastas, cestos, figuras, arreglos para eventos sociales, destacando que el material primario es la vara de sauz, a este lugar acuden tanto personas de ésta región como de otras entidades.

En Aguazarca las manos maestras de los artesanos en la elaboración de carretas hechas a escala con una precisión milimétrica, son dignas de toda admiración, y han encontrado un importante mercado a otros estados de la república, y hasta el extranjero.

En la comunidad de Rancho Nuevo las mujeres se han organizado en el perfeccionamiento del tejido y bordado, los manteles, mantillas y blusas son toda una obra de arte en el color aplicado en cada uno de sus tejidos, esta herencia cultural viene de padres a hijos.

En épocas religiosas como Semana Santa la mayoría de las localidades indígenas bajan a vender productos en palma, donde dan rienda suelta a la imaginación y todo esto forma parte de nuestra esencia popular.

  Medio Físico

 Localización

El municipio se encuentra localizado en la parte sureste del estado, en la zona huasteca, la cabecera municipal tiene las siguientes coordenadas: 98º48’ de longitud oeste y 21º16’ de latitud norte, con una altura de 140 metros sobre el nivel del mar. Sus límites son: al norte, Matlapa y Tampacán; al este, San Martín Chalchicuautla; al sur y al oeste, el estado de Hidalgo. Su distancia aproximada a la capital del estado es de 372 kilómetros.

Dentro de la Fauna se encuentra:

  • Loro Huasteco
  • Jabalí
  • Chachalaca
  • Tigrillo
  • Gato montés
  • Tuzas
  • Masacuates
  • Coralillo

La comunidad de Chapulhuacanito se localiza a 13 Km. de Tamazunchale como a unos 20 o 30 minutos y también a 20 minutos de San Felipe, Orizatlán,Hgo. El clima es muy agradable, con algo de calor durante el verano y poco frío en invierno,existe un arroyo dentro de Chapulhuacanito;las escuelas que hay son: preescolar,primarias, secundaria y un Cecyte, que es una escuela de medio superior; en esta comunidad hay muchas tradiciones una de ellas es la de Día de muertos ó todos santos, que aquí se llama Xantolo, es una fiesta que se hace en honor a los difuntos. La flora y fauna que hay en Chapulhuacanito es variada, hay naranjas,mangos,mandarinas,plátanos y más; los animales que hay, varían de acuerdo a cada familia, algunos tienen pollos,guajolotes,vacas, caballos...

Otras comunidades importantes son:

  • Taman¨
  • Santa Maria Picula: La comunidad de Santa Maria Picula es un lugar de una gran importancia para el municipio de tamazunchale ya que es uno de los principales lugares turisticos de esta region ya que cuenta con vistosos pawwisajes y un hermoso río que pasa alrededor de este pueblo.

 Extensión

La superficie total del municipio es de 349.58 km2 de acuerdo con el Sistema Integral de Información Geográfica y Estadística del INEGI del año 2000 y representa el 0.58% del territorio estatal.

 Orografía

En general, este municipio se halla asentado en montañas y estribaciones de la sierra Madre Oriental y planicies, con cañones orientados en dirección sureste, noreste, hacia el este, noreste y sureste, se transforma en fondos amplios de valle, con ramificaciones que ocupan una franja del territorio.

 Hidrografía

El río más importante de Tamazunchale es el río Moctezuma, también los rios Claro y Amajac, que proceden del estado de Hidalgo y se unen al Moctezuma.

Se acerca El dia de Muertos "XANTOLO"...

En México, el culto por la muerte es una de las costumbres más arraigadas en la cosmogonía de las etnias que componen su mosaico pluricultural y la Huasteca Potosina no es la excepción, pues ya se prepara para recibir a sus fieles difuntos, a partir del 30 de este mes. De acuerdo con información del gobierno potosino, cada año la gente de esta región realiza una serie de preparativos con una semana de antelación para montar las ofrendas que continúan durante todo noviembre. Los huastecos, expone, tienen la creencia que en cada persona que llega de visita a las comunidades, está representada la presencia de sus fieles difuntos, por eso al comer y beber de las ofrendas que se les ofrece, los visitantes están haciendo honores a la mesa que les es convidada y al mismo tiempo hacen presentes a los que han partido.

 

La festividad de Día de Muertos en Xantolo representa la conjunción, la sagrada reunión entre los vivos y los antepasados, es "hacer un alto en el camino" para que los que murieron tengan la oportunidad de alcanzarlos. En el calendario de la cultura popular, la festividad de los Fieles Difuntos es una de las celebraciones más importantes, un momento de reencuentro familiar, pues en la confección de altares y ofrendas participan todos los miembros de la familia y a los que vienen de lejos se les invita a compartir los chichiliques (ofrendas pintadas de rojo). Se hacen envoltorios o itacates para compartir o intercambiar esto con los compadres, amigos, familiares, vecinos, etcétera. Durante estos días, toda la Huasteca potosina celebra solemnemente el Día de los Fieles Difuntos, se levantan altares llamados arcos, profusamente adornados con la flor de cempasúchitl, velas e imágenes, ofrendas que consisten de dulces, frutas y bebidas. Se hacen senderos con velas y pétalos de cempasúchitl a los altares domésticos para señalar el camino a las almas que los visitan, a los más pequeños se les dan chichiliques (regalos consistentes en comida o dulces). Los altares huastecos se componen por el arco, una mesa de madera rectangular a la que en cada esquina se le coloca una vara de madera que representa las cuatro etapas de la vida del hombre (infancia, adolescencia, adulto y vejez) se doblan y se amarran las puntas formando dos arcos en los cuales los travesaños que significan el paso de los siete ríos mitológicos donde se purifican las almas. Se cubren con ramas de estribillo, limonaria o palmilla; posteriormente se adornan con flores de muerto. Con ellas se hacen cadenas que semejan rosarios.

 

A su adorno se agregan frutos como naranja, lima, mandarina, limón dulce, pedazos de caña, plátanos manzano, todo ello amarrado con izote. Así, a finales del mes de octubre, los deudos se abastecen de los elementos que se colocan en las ofrendas como velas, copal, cuadros de imágenes, flores de papel ,cohetes, tabaco, aguardiente, pan, dulces, chocolate y café. Se elaboran copaleros, candelabros, ollas, cómales, para que los visitantes difuntos encuentren todo nuevo, en lo que en el tiempo terreno fueron sus hogares.

 

El 31 de octubre se prenden las primeras velas, se comienza a perfumar con incienso el altar y se truenan cuetes, dando la bienvenida a las ánimas y anunciando la fiesta. Las primeras ofrendas son para los niños, conocidos como "angelitos " y llevan: atole, chocolates, yuca cocida, dulces de calabaza, todo ello complementado con cuatzam (tamales) de cerdo, pollo o zarabanda cocinado en ollas de barro (apach). Se ponen también semillas de maíz y fríjol para seguir sembrando, sal para los no bautizados y agua para los que llegan cansados.

 

El 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, se hace una velación con rezos y alabanzas y se pasan por incienso las imágenes y el altar, continuando la convivencia toda la noche. Los tenek, acompañan con algunas piezas que se tocan para la Danza de la Malinche. Entre los sones que se tocan para la danza está el "incienso" , "la ofrenda" y "la mesa". Esta danza está compuesta de siete sones dedicados a la muerte. El 2 de noviembre, 'Día de los fieles difuntos', en las comunidades de los tenek y los nahuas, se acostumbra llevar las ofrendas a los panteones, adornando las tumbas con flores. Existe la creencia que las ánimas de los difuntos permanecen todo el mes de noviembre entre los deudos y el día último de mes se renueva la ofrenda y se adorna el Pulich con frutas o flores, para despedir a los difuntos. Cada municipio que integra la ruta del Xantolo, tiene varias diversas actividades en torno a esta festividad.

 

 Aunque son las mismas tradiciones y costumbres en toda la región hay localidades que se distinguen por sus rituales en torno a esta fiesta, como en Axtla de Terrazas en la comunidad de Aguacatitla y Chalco se distinguen elementos rituales como el cambio de bastón de mando de Fiscal, quien es el encargado del panteón durante todo el año en medio de las danzas y la música en el camposanto, toda la zona de Aguacatitla es un centro de salud por medio de plantas medicinales, estas son fechas propicias para la curación.

 

En Coxcatlan se esmeran en preparar los arcos y altares con juguetes para los niños difuntos, así, si algún angelito tiene temor de acercarse al altar, los juegos son el símbolo que les acerca. En Huehuetlan es famosa la fruta de horno (pequeños panecillos) , chocolate hecho en casa y dulces de frutas silvestres. En San Antonio, una población mayoritariamente Tenek, se celebra el Santorum, como una oportunidad de poner en práctica los valores culturales legados de los ancestros, es común la música de viento en el panteón durante los 3 días que dura la velada. En San Martín Chalchicuatla se hace la ochavada, después de 8 días de pasada la festividad, se hace una tamalada para toda la comunidad y el día 30 de noviembre no se quitan los objetos del altar, sino que se dejan a la intemperie hasta que el sol y el aire los consumen.

 

En Tamazunchale, Tanlajas y Tancanhuitz las danzas son una constante. En Quelavitab, localidad de Tanlajás las ceremonias de difuntos se hacen todas en dialecto Tenek; en Xilitla son particularmente bellos los caminos y senderos adornados con pétalos de flor de cempasúchitl y velas hacia los altares.

 

La Huasteca potosina estará de fiesta con el Xantolo, porque significa un acercamiento a nuestros antepasados, familiares y dioses de todas las direcciones del Universo. Un tiempo para ofrendar y agradecer por los favores recibidos. En esta temporada la Huasteca se torna hospitalaria y da la bienvenida con flores, cantos, danza, y comida a todos aquellos vivos o muertos que deseen pasar un tiempo entre los huastecos. Las autoridades solicitan a quienes deseen participar de estas fiestas que sean respetuosos de los rituales y ofrendas; y en general si desean visitar esas zonas recurran a los agentes de viajes y guías locales autorizados